
Ramón Abrantes Blanco (Corrales del Vino, 28 de enero de 1930 – Zamora, 18 de agosto de 2006) fue un escultor autodidacta que, desde su taller en la calle Sacramento de Zamora, dejó una huella indeleble en el arte contemporáneo de la provincia. Su obra, profundamente vinculada a la figura femenina, se caracteriza por su expresividad y su dominio de diversos materiales como la madera, el bronce, el granito y la pizarra.
Primeros años y formación
Nacido en el seno de una familia humilde en Corrales del Vino, Ramón se trasladó a Zamora con su familia en 1936 debido a la Guerra Civil. Cursó sus primeros estudios en el colegio Jacinto Benavente, compaginándolos con trabajos que le permitieron desarrollar su destreza manual. Su formación artística fue mayoritariamente autodidacta, aunque también asistió a la escuela de dibujo y a la escuela de San Ildefonso, siendo parte de la denominada Escuela de San Ildefonso.
Trayectoria artística
A lo largo de su carrera, Abrantes trabajó en diversos talleres artesanos, perfeccionando su técnica y ampliando su repertorio de materiales. Su obra abarcó desde la escultura religiosa hasta la creación de gigantes y cabezudos para las fiestas zamoranas, pasando por la restauración de importantes obras escultóricas.
Entre sus obras más destacadas se encuentran:
- Virgen de la Amargura (1959): Imagen tallada en madera de pino y cerezo, que desfila cada Lunes Santo en la Hermandad de Jesús en su Tercera Caída.
- Maternidad (2017): Escultura en bronce ubicada en la plaza de Ángel Bariego, en el barrio de San José Obrero, que representa la figura femenina en su faceta materna.
Además, su taller en la calle Sacramento fue un espacio de creación y encuentro para otros artistas y poetas, como Claudio Rodríguez, Blas de Otero y Agustín García Calvo, quienes compartieron con él su pasión por el arte y la literatura.
» Las esculturas representan casi todas masa de mujer, ya enteras, o ya más bien torsos centrados alrededor del regazo, lo que la moral mandaba tapar antaño. Y estas obras son tan castas y tan sensuales ¿Cómo pueden darse juntas las dos cosas? Ha habido una transmutación, una alquimia de cincel, entre materia y tema: la sensualidad de la mujer está en la piedra, es la piedra». Agustín García Calvo (filósofo). Las esculturas de Ramón Abrantes.
Reconocimientos y legado
A pesar de su renombre en el ámbito local y nacional, Abrantes mantuvo una postura crítica hacia las corrientes artísticas oficiales, prefiriendo la autenticidad y la expresión personal en su obra. Su legado perdura en las calles de Zamora, en las colecciones privadas y en el Museo de Semana Santa, donde se conservan algunas de sus piezas más representativas.
Fuentes de información
Para profundizar en la vida y obra de Ramón Abrantes, se pueden consultar los siguientes enlaces:
Estas fuentes ofrecen una visión detallada de su trayectoria artística, su contexto social y su influencia en la cultura zamorana.
Ramón Abrantes fue un hombre de su tiempo y, al mismo tiempo, un adelantado a su época. Su obra sigue siendo un referente para quienes buscan en la escultura una forma de expresión auténtica y profunda.
