
Tengo la suerte y el privilegio de conocer personalmente a Álvaro Pérez Mulas y a Tere, su mujer, su apoyo y su complemento, desde hace muchos años. Y puedo decir sin lugar a dudas que Álvaro es una de las personas más fascinantes que he tenido el placer de conocer. Mi admiración por él no solo proviene de su impresionante faceta como artista (que también), sino de su ser humano, de su forma de ver la vida, tan auténtica y especial.
Hemos compartido mesa, café y paseos, y en cada uno de esos momentos, he podido escuchar sus proyectos artísticos, su manera diferente de entender el mundo, sus ideas siempre geniales y a menudo divergentes, que plasma con tanto entusiasmo en sus clases.
Cada conversación con él es como un destello de creatividad, un recordatorio de que el arte no solo se vive en los museos o en las galerías, sino también en la vida cotidiana, en la calle, en las pequeñas interacciones, en los momentos compartidos…
Como todos los artistas, se sale de los marcos establecidos, y es precisamente esa atipicidad la que lo hace tan genial.
Es divertido, tiene un gran sentido del humor, algo que, por supuesto, comparto con él, y que disfruto como una niña, cada vez que nos vemos. Estar cerca de él es como rodearse de una energía imparable, llena de ideas frescas y risas que enriquecen el alma. La magia de Álvaro radica precisamente en eso: a su alrededor siempre surgen buenas ideas que nos ayudan a crecer por dentro, que nos invitan a mirar el mundo con una perspectiva distinta.
Álvaro es atrevido, valiente, educado, humilde, y tiene una capacidad increíble para saltar a la piscina con cada idea nueva que aparece en esa cabeza privilegiada. No teme arriesgarse, porque sabe que el arte no se crea desde la zona de confort, ni desde la razón siquiera, sino desde los sueños, desde la osadía y desde la experimentación. Y como buen hijo de su padre, el escultor zamorano Hipólito Pérez Calvo, tiene esa esencia única que le ha sido transmitida desde la cuna, una esencia de autenticidad, pasión y búsqueda constante de nuevas formas de expresarse.
Cada vez que estoy cerca de él, siento que el arte está al alcance de la mano, en cada conversación, en cada gesto… Álvaro no solo es un gran artista, es un faro de creatividad que ilumina el camino de quienes tenemos el privilegio de conocerlo.
Álvaro Pérez Mulas (Zamora, 1967) es un artista multidisciplinar cuya obra trasciende fronteras y medios, fusionando fotografía, escultura, videoarte, instalación, performance y pintura. Su enfoque se aleja de los límites tradicionales del arte, adaptando el medio al mensaje y explorando la interrelación entre distintos lenguajes visuales.
Formación y raíces artísticas
Criado en un entorno artístico, Álvaro fue influenciado por su padre, el escultor Hipólito Pérez Calvo, quien le introdujo en el mundo del arte desde una edad temprana. Esta educación en casa y en clase cimentó su vocación artística. Posteriormente, se formó en la Facultad de Bellas Artes de Salamanca, donde amplió su horizonte creativo y comenzó a experimentar con diversas disciplinas artísticas .
Enfoque conceptual y temático
La obra de Pérez Mulas se centra en la exploración de la realidad y la representación, la percepción y sus alteraciones, así como la dualidad entre presencia y ausencia. Sus proyectos buscan respuestas a preguntas existenciales sobre el devenir humano y las huellas que dejamos en nuestro entorno. A través de su arte, invita a la reflexión sobre el tiempo, la memoria y la transformación .
Reconocimientos y exposiciones
A lo largo de su carrera, ha sido galardonado en diversos certámenes, como el Primer Premio de Innovación Educativa con el Colectivo El Punto Rojo de la Junta de Castilla y León en 2014, y la Medalla de Oro de Fotografía de la Academia Europea de las Artes en Madrid en 2003. Su obra ha sido expuesta en galerías y museos de ciudades como París, Gante, Nueva York, Los Ángeles, Venecia, Atenas y Miami, destacando su participación en eventos internacionales como Spectrum Miami Art Fair y Parcus Gallery en París .
Docencia y filosofía educativa
Además de su faceta artística, Álvaro Pérez Mulas es docente de Educación Plástica en el Instituto Mariano Quintanilla de Segovia. Su labor educativa se entrelaza con su práctica artística, ya que considera que ambas son dos caras de una misma moneda. Esta integración le permite enriquecer su obra con los procesos creativos y viceversa, creando un diálogo constante entre enseñanza y creación .
Proyectos destacados
- Serie «Reconfiguraciones»: En esta serie, Pérez Mulas aborda la abstracción a través de la fotografía, capturando detalles de objetos cotidianos y transformándolos en composiciones visuales que invitan a la reflexión sobre la percepción y la realidad.
- «Ausencia presente»: Esta serie explora la dualidad entre lo que está presente y lo que falta, utilizando la fotografía para capturar momentos efímeros y huellas de lo ausente. Una de sus obras de esta serie fue seleccionada para la exposición «Ten artists to watch» en el Los Angeles Center for Digital Art (LACDA) en 2024 .
- «Ya nos han utilizado»: Una intervención en espacio público realizada en Valladolid, que reflexiona sobre la memoria y el uso del espacio urbano como contenedor de historias y significados.
Presencia en redes y enlaces de interés
Puedes seguir su trabajo y proyectos a través de su sitio web oficial y de sus redes sociales.
- Su página web
- Su perfil de Instagram
- Arte zamorano en California
- La ausencia presente
- Entrevista
- La fotografía zamorana viaja a París
- Fotografías
Álvaro Pérez Mulas es una figura destacada en el panorama artístico contemporáneo, fusionando creatividad, reflexión y enseñanza en una propuesta artística única y enriquecedora.