Marifé Pascual Infestas: una voz de Zamora escrita desde la vida
Hablar de Marifé Pascual Infestas es hablar de una escritora que no entiende la literatura como adorno, sino como verdad. Su nombre está unido a Zamora y a una forma de escribir cercana, humana y limpia, de esas que no buscan impresionar, sino llegar. Su obra se mueve sobre todo en el terreno de la poesía, aunque también recoge recuerdos, anécdotas, escenas familiares y pequeñas historias nacidas de la experiencia. Ella misma explicó que utiliza un “lenguaje popular”, sencillo y cercano, y ahí está una de las claves de su valor: escribe para la gente.
En Marifé Pascual Infestas la escritura no nace de la pose, sino de la vida vivida. Sus textos brotan de la familia, de la memoria, del paso del tiempo, de la emoción, del dolor y también de la fe. En una entrevista publicada por Cáritas Zamora contaba que sus libros eran “como hijos míos”, una frase sencilla, pero demoledora, porque resume muy bien su relación con la palabra: no escribe desde fuera, escribe desde dentro.
En esa misma conversación afirmaba que ya había publicado nueve libros, algo todavía más admirable si se piensa que su obra ha crecido desde la constancia, la sensibilidad y la fidelidad a su propia voz.
Su trayectoria literaria deja ver una autora coherente, fiel a sí misma y a sus temas. Entre sus títulos figuran Sentimientos (1981), Manojo de vivencias (1984), Desde un rincón del alma (1991), Subiendo la cuesta, Sigue amaneciendo, Tu cruz, mi cruz, A mi manera y Recuerdos entre poemas. Ya solo esos títulos dicen mucho: sentimientos, vivencias, alma, recuerdos…
No hay en ellos artificio ni afán de modernidad vacía. Hay una autora que convierte lo cotidiano en emoción y la experiencia en palabra compartida. Algunos de estos libros aparecen registrados en catálogos bibliográficos y otros en referencias culturales y libreras.
Uno de los rasgos más hermosos de su figura es que su literatura también ha tenido una dimensión solidaria. Su libro A mi manera fue publicado a beneficio de Cáritas Diocesana de Zamora, y la propia autora explicó que destinó sus beneficios a esta entidad. Ese gesto no es un detalle menor. Dice mucho de quién es ella. Su literatura tiende manos, emociona, acompaña y ayuda.
Además, hay una continuidad admirable en su trayectoria. Distintas referencias posteriores muestran que siguió publicando en edad muy avanzada. Una mención difundida por La Opinión de Zamora en Facebook señalaba que, a las puertas de cumplir 92 años, acababa de sacar un nuevo libro, Recuerdos entre poemas; y Radio María lo presentó como un libro “de corte y sentimiento familiar”, recibido desde Zamora. Ese dato refuerza la imagen de una autora constante, fecunda y profundamente unida a su mundo interior y a sus recuerdos.
Marifé Pascual Infestas representa, en definitiva, una forma de escribir que merece ser cuidada y recordada. La de quien no necesita disfrazar las palabras para conmover. La de quien convierte la memoria en refugio, la sencillez en estilo y la verdad en literatura. En tiempos de ruido, su voz tiene algo muy valioso: suena a vida. Y eso, en una tierra como Zamora, no es poca cosa.
Si quieres, te hago ahora una versión todavía más periodística o más literaria, según dónde lo vayas a publicar.